Pedro Gutiérrez: «siempre hay una historia detrás de cada lucha»​

Pedro Gutiérrez: "siempre hay una historia detrás de cada lucha"

Antes de salir del closet, Pedro Gutiérrez decidió ir donde una psicóloga, le bastaron dos sesiones. En la primera, luego de escucharlo por un buen rato,  la psicóloga le dijo: “veo

que tienes una buena vida, ¿de qué quieres hablar?”, él respondió que era gay, y que no sabía cómo  lo iba a tomar su familia. La segunda sesión consistió en practicar cómo iba a decirlo, era como un ensayo, lo escribió: tenía un libreto para su familia y otro para sus amigos y amigas. 

Les contó uno por uno. Primero a su mejor amigo. Fueron a una montaña y ahí su amigo le dijo: “ya dime qué pasa”.

Pedro respondió: “soy gay”. Su amigo contestó: “tanto para eso, pensé que tenías alguna enfermedad catastrófica”. Fue un alivio ver que su grupo más cercano de amigos le apoyaba y también su hermano mayor. 

 

Él siempre pensó que les contaría a sus papás que era gay cuando acabara su carrera y sea autónomo económicamente, porque siempre está presente el miedo al rechazo que puede terminar incluso con la expulsión del hogar. Para ese entonces Pedro estaba involucrado en movimientos de lucha relacionados más con el tema de la juventud y del Yasuní, pero él quería hacer activismo LGBTIQ+ y para eso tenía que dejar de ser una persona del clóset.

 

Un domingo por la noche, les dijo a sus papás que tenía algo que contarles, les sentó en la sala y comenzó todo un discurso sobre lo mucho que les quiere y les agradeció por la educación, el apoyo, la crianza… Un gran preámbulo que entre líneas decía: “por favor, no me boten”. El preámbulo se alargó y su mamá intrigada le dijo: 

-¿Embarazaste a alguien?

-No podría- pensó Pedro que ahora se ríe al recordarlo.

Hasta que al fin lo soltó: soy gay. 

Un silencio incómodo se instaló en la sala, no duró mucho, al final sus papás respondieron que siempre lo van a querer, que es su hijo y eso nunca va a cambiar. Hasta el día de hoy, la reacción que más le sorprende es la de su papá: “te felicito por ser valiente y decirnos”. 

 

Él ya lo sospechaba pero pensó que se enteraría de otra manera, por otro lado, mientras que para su mamá fue una gran sorpresa, ella nunca lo imaginó. Pedro fue a su cuarto y sintió como si se hubiera quitado de encima una mochila que andaba cargando durante mucho tiempo. Pero, claro, a partir de ahí empezó un proceso de hablar, discutir y denunciar las cosas, porque él sabe que la lucha empieza en la casa. 

***

-Todo el mundo está familiarizado con el “salir del clóset” pero, ¿cómo se vive el hecho de estar en el clóset? ¿Cómo lo puedes describir?

 

-Estas experiencias siempre son distintas. A pesar de lo negativo que me haya pasado, yo suelo partir de que de todas maneras soy alguien privilegiado. Yo, desde que tengo memoria, cacho que me han gustado los chicos, desde niño, simplemente me gustan los chicos; y desde la primera vez que uno interioriza eso, se cuestiona también, porque empiezas a ver un montón de cosas, por ejemplo, los cartoons, la tele,la familia, la iglesia, la prensa, la heteronormatividad: los juegos, la vestimentimenta, gustos, etc. Lo mío fue hacerme bastante antisocial, dedicarme a mis estudios, tratar de ser bueno en casa y de esa manera sobresalir para distraer del hecho de que estaba escondiendo algo.

 

 

 

En las capacitaciones que Pedro da, siempre suele contar que de pequeño, cuando ya estaba conciente de que le gustaban los chicos, pensaba que tenía SIDA: 

 

-No se donde leí o escuché que los homosexuales tienen SIDA, yo no entendía cómo se puede transmitir ni nada pero como sabía que me gustaban los chicos decía tengo SIDA y eso para mi fue súper  fuerte porque yo tenía unos 8 años. 

Además retumbaba en su cabeza el tema de la religión: “que diosito no quería que seamos así”. 

 

A medida que crecía, empezaban a surgir esas expectativas que responden a la heteronorma: coquetear, tener novia, esas bromas entre amigos, y Pedro que estaba en un colegio mixto, sentía la presión social. Llegó a tener un par de novias: 

 

-Yo era super tierno: les compraba cosas, como se supone que tenía que ser y también como que me forzaba más. Creo que  era hasta muy tierno para lo que la masculinidad tendría que pensarse comparado con mis compañeros que eran una verga con sus novias. Después de segundo curso no volvió a tener más novias, lo que vino fue el bullying: por ser el más negrito, el más femenino, el más gordito y “ñoño”, esto sumado a que se juntara más con mujeres y que no le guste el fútbol. Era la combinación perfecta para los bullies. A pesar de que era querido por sus profesores (hasta el día de hoy no sabe si ellos no se daban cuenta de su orientación sexual o simplemente disimulaban), y claro, tenía amigos y amigas, todos se terminaban riendo cuando alguien hacía un “chiste” sobre él. 

 

-Fue súper duro, a veces había días que me sentía mal y me iba donde la enfermera, les mentía a mis profes, y como era buen estudiante al menos creían que no les estaba mintiendo, no como otros que solo querían ir a dormir en la enfermería. Me tomaba pastillas sin que realmente me duela nada y siempre pensaba que quizás era la enfermera a la que le podía decir, que capaz ella me podría comprender pero era una señora súper viejita. El bullying para mi escaló a intimidaciones más fuerte que yo tampoco podía verbalizar por miedo de las represalias, porque cuando le apuntas al agresor crees que eso solo va a empeorar las cosas porque un profesor no va a estar detrás de ti todo el tiempo porque tiene un montón de alumnos más a su cargo y no te va a ver como una prioridad o al menos yo sentía que no me iban a ver como una prioridad y que también iba a ser la típica: hacer que te pida perdón  pero eso no va a impedir que siga molestando, yo traté de evitar eso porque sabía que el sistema desde ahí ya era injusto.

 

Para Pedro, el hecho de ser milenial cambió la manera en la que se buscan respuestas:

 

 -Desde que era adolescente entraba al internet a leer qué significa homosexual, sida, y como todo adolescente uno cae en el porno, y en el porno gay como en el porno hetero existe también un montón de violencias así como un montón de expectativas. Ahí uno entiende recién que los gays tienen sexo, nunca nos dan sexuaidad, peor cómo funciona el sexo entre gays.  

 

Pedro recuerda que le gustaba leer las historias y en esa época era la novedad imprimir las cosas:  

 

-Uno con impresora en casa se sentía como lo máximo y yo sabía imprimir para no leer en la computadora, porque yo compartía la compu con mi ñaño. (…) En estos relatos siempre se buscaba la noche, el espacio clandestino, y uno crece con esas ideas de lo clandestino, de pensar que el monte, el baño, va a ser ese espacio para experimentar porque no vas a poder en el espacio público de la forma que lo hacen otros jóvenes en su casa o en una fiesta porque se van a enterar. 

 

Pedro se preguntaba cómo hacer para conocer a alguien con quien pueda entablar una conversación, sentir una atracción o tener sexo por primera vez, por ejemplo. Entonces se creó un Facebook falso. Habían círculos dentro de esta red social, en donde nadie ponía su cara, eran fotos de perfil en boxer.

 

 -Tampoco había un representante de la comunidad dentro de las redes que tú puedas decir mira este man es abiertamente gay, está hablando temas lgbt, acá hay información.

 

Como Pedro vivía lejos de la ciudad, no tenía internet en su casa, entonces su mamá les llevaba a él y a su hermano a una cabina de internet y les daba media hora para que revisen todo lo necesario para hacer las tareas. Ahí Pedro aprovechaba haya o no haya tarea para entrar a Facebook e interactuar con otros chicos, a veces sudando de nervios porque su hermano estaba en la computadora de al lado. Las conversaciones que tenía por lo general giraban en torno a lo sexual: qué rol eres, que te gusta, si quieres coger o no:

-Por eso creo que hay una construcción distinta de la sexualidad de cómo percibimos y ejercemos  y porqué hay muchos problemas también ahí pero que parte de un tema cultural de la sociedad, de cómo te acorrala a lo clandestino, que antes eran los baños públicos, callejones abandonados y luego pasó al anonimato de las redes sociales.

 

En su perfil de facebook falso, tenía agregado a dos que sí eran reales. Uno de ellos era Danilo Manzano quien ahora dirige diálogo diverso, a Pedro le pareció increíble porque fue la primera persona que vio que puso la bandera lgbt sin importarle nada y tenía likes y seguidores. Eso le marcó y pensó que otra realidad era posible.

Cuando Pedro Gutierrez escribió el amicus curie para el matrimonio igualitario en el Ecuador, empezó refiriéndose a aquellos que ya no están, a quienes el Estado, las instituciones y la sociedad les negó derechos y les quitó la vida. En realidad lo escribió pensando en alguien en específico: Josue*, una persona que fue parte importante de su vida y terminó suicidándose. 

 

Josué y Pedro se conocieron cuando Pedro aún estaba en el closet, tuvieron una relación corta pero significativa: “fue la primera persona con la que pensé: sí es posible estar y querer a alguien que te guste y te sientas bien; y total no duramos ni un mes”. Terminaron porque la situación no estaba a su favor, no se volvieron a hablar hasta más de un año después cuando se encontraron en circunstancias totalmente diferentes, Pedro ya estaba fuera del closet, conversaron sobre qué significaba la lucha, sobre los derechos, etc. 

Josué era muy inteligente, un buen profesional con dos carreras, tenía su propio taller y una beca para estudiar una maestría en el exterior. Solía decirle a Pedro que en Cuenca no puede ser él mismo, él quería  tener una familia y casarse pero sabía que acá era imposible. Tenía la opción de ir al extranjero pero no lo hacía por amor por su familia, sus sobrinas, sobre todo, decía que le bastaba esa felicidad aún así él no pudiera tener esa felicidad que siempre soñó.

 

Poco antes de que Josué se suicide, habían conversado por trabajo, Pedro necesitaba un dato sobre el barrio de Josué. Él quedó en avisarle cuando supiera y se dijeron que pronto tomarían un café. Ya no pudieron hacerlo. La noticia fue impactante porque Josué era una persona a la que siempre se le veía sonriente y tenía todo lo que en un mundo capitalista se considera como exitoso.

 

Para Pedro el suicidio de Josué fue muy fuerte simbólicamente hablando. Había mucho que él quería decir y Pedro trataba de entender según lo que Josué alguna vez le había comentado: “él veía que no podía casarse, tener una familia”. 

Para quienes viven en el clóset, la idea del suicidio es un tema recurrente: “porque uno se ve infeliz, piensas que en tu futuro no hay nada que sea bueno”, dice Pedro quien además solía pensar que nunca iba a ser capaz de contar a nadie que era gay. 

 

Pedro fue al sepelio de Josué, no conocía a su familia, pero sentía la necesidad de ir a despedirse y también agradecerle por muchas cosas, luego de eso vivió una especie de duelo. Dice que desde entonces entiende a quienes deciden quitarse la vida. 

-Y por eso cuando hice el amicus para la Corte Constitucional del matrimonio igualitario, dije algo muy importante y eso era para Josué, eso era como honrar lo que él me enseñó a mi.

 

Cuando aprobaron el matrimonio igualitario en el país, lo primero que pensó es que le hubiese gustado que Josué esté vivo para que sepa que sí se iba a poder casar.

 -Detrás de cada activista o de quien está en una lucha hay historias que te mueven a querer cambiar las cosas. 

***

 

Hace poco Pedro vio La Casa de las Flores, una serie de Netflix, con su mamá. A ella le entusiasmó ver a Verónica Castro en el elenco. Si bien él podía acabarse la serie en una sola sentada, el reto era verlo en compañía de su madre:  

-Había cosas que no entendía y me preguntaba o full cosas que ella , por estos años de educarnos y convivir,  ya sabía que están mal. Obviamente no entiende bien el tema trans, es una mujer de 60 años casi pero pregunta y sabe que yo le voy a responder o yo se que tiene duda por la cara que pone y yo le explico. (…) La casa de las Flores es un ejemplo para gente adulta que ha crecido viendo novelas, es esa lógica de la telenovela pero con realidades contemporáneas y de frente. 

 

Hace no mucho, no existían referentes para la población LGBTIQ+, por eso muchas personas de la comunidad no sabían cómo actuar o con quién hablar. O cuando aparecía un personaje gay estaba cargado de estereotipos. Eso está cambiando poco a poco con nuevas producciones que permiten visibilizar a la comunidad LGBTIQ+.  Pero de todas maneras, en un país como el nuestro en donde la televisión ha tenido una historia nefasta respecto a minorías, aún existen personajes que perpetúan imaginarios negativos. Es el caso de la Melo y la Michy personajes que han aportado a la discriminación y naturalización de esos estereotipos. Pedro cree que hay varias gays que defienden esos personajes y que eso es sólo una muestra de cuan naturalizada está la homofobia, el machismo y la misoginia. 

-Hay que resignificar qué es el humor, cómo se construye un chiste, (…) hace run humor más inteligente que también sea gracioso sin caer en un estereotipo. (…)creo que es la inmediatez del consumo en el que estamos que te hace salir por lo más fácil y eso lamentablemente sigue haciendo mal. A todos mis amigos queer maricas de Guayaquil, con los que he hablado, les han dicho; menestra, michi, la policía (frases que usan esos personajes). Quizá acá en la Sierra no es tan fuerte pero en la Costa eso ha generado estereotipos tan densos y esos estereotipos han hecho que en el avance de derechos no podamos tampoco seguir porque como eso ya está en el imaginario de la gente. El cómo debe ser un gay: super amanerado, acosar a los hombres hetero, hacerse la víctima o hacer chistes homofóbicos contra uno mismo para sobrevivir.

 

Pedro ha visto como miembros de la comunidad han terminado diciendo: “no todos somos así de pluma, no a todos se nos nota”. Es decir, una suerte de homofobia interiorizada, que implica decir: “yo soy gay, pero no ese tipo de gay”, porque ese tipo de gay está mal visto. Y pasa algo parecido a lo que pasa en el feminismo, si vas al tema histórico es gracias a ellas que se han conseguido derechos:

 

-Gracias a esas personas que ha muerto, que ha puesto la cara porque vos no quieres dar la cara, prefieres estar en el gym o lo que sea.Y si queremos hablar de qué es lo siguiente en la agenda, para mi lo principal es la política pública porque abarca cuestiones más concretas dentro de la cotidianidad: trabajo, vivienda, salud y educación. Pero el tema es la adopción como tal y no te van a dejar adoptar porque creen que vas a ser ese papá como la Michi o la Melo y no en el sentido de decir que eso sea malo, si no que ese personaje está cargado de tantas cosas negativas por el heteropatriarcado y si  le cargas a la religión,  la gente va a decir no son aptos para ser papás o mamás, no son aptos para ser ciudadanos al final del día. 

***

Ahora Pedro ha comenzado a definirse como activista Queer, y esto se debe más que nada a un cambio teórico que le ha permitido entender cuán mal hace este binarismo en el que vivimos, que cataloga todo como negro o blanco, masculino o femenino.

 -Yo me he cuestionado un montón de cosas, porque si digo: soy gay ¿solo voy a estar con chicos cisgénero? y ¿en dónde quedan los chicos trans? ¿estaría con un chico trans? ¿transgénero o transexual?  Yo creo que en una fluidez de género y creo que enunciarme como gay limita esas otras posibilidades, lo queer te da una mayor flexibilidad. 

Piensa en lo queer como algo disruptivo que le hace pensar que todas esas cosas que ya se han conseguido hay que cambiarlas también, como por ejemplo el cambio de la identidad de género que termina siendo transfóbico. Es decir,  hay imaginarios binarios desde la matriz heterosexual, y lo queer nos permite cuestionarnos eso y entender que si bien hay un constructo de hombres y mujeres como categorías y está bien, también, en el medio o por fuera de eso hay muchas otras identidades. 

-Lo queer te permite ver de manera mucho más sana a la pansexualidad, a las personas trans no binarias, trans que han decidido no intervenirse y cómo rebasamos más allá de la performatividad que tienen las personas. En Grindr, por ejemplo mucha gente me ha escrito solo a preguntar qué es queer, es interesante porque abre nuevas discusiones. 

Lo queer, además,  tiene un tema histórico  importante, se usaba de manera despectiva  desde Stonewall como lo desviado, lo atrofiado, entonces lo queer responde también a una reivindicación que si bien no tiene una traducción exacta al español, el término más cercano o parecido puede ser: “marica”, pues tiene esa misma carga negativa en el contexto ecuatoriano.  

 

-Enunciarse así es resignificar lo negativo de la gente que nos hizo daño, mató y trató de usar eso en nuestra contra. 

 

*Josué es un nombre ficticio.

Pedro Gutiérrez Guevara estudió derecho en la Universidad de Cuenca, es Co-fundador de Kuska Estudio Jurídico, productor, locutor del programa de radio Sin Etiquetas e investigador en el Centro de Etnografía Interdisciplinaria Kaleidos. 

 

Daniela Idrovo

La Daniela de los 4 ríos de Cuenca. Periodista y Gestora Cultural en formación.

2 comentarios en “Pedro Gutiérrez: «siempre hay una historia detrás de cada lucha»​

  • el 29 junio, 2020 a las 10:44 pm
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    Queridxs:
    Bello relato, bella la forma en la que se plasmó algo tan personal para Pedro quien a lo largo de los años se ha convertido en una persona muy valiosa en muchos espacios, un referente de lucha y un gran amigo de quien siempre se aprende tanto.
    Que estos espacios no se queden en junio de cada año, debemos hacer visible cotidianamente la riqueza humana que hay en lo diverso.

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